El radiador es uno de los componentes más importantes de un vehículo ya que funciona como un intercambiador de calor. Su tamaño, forma o diseño depende del modelo de vehículo del que forme parte. Su principal función es evitar que el motor se caliente (debido a la combustión y fricción de sus piezas), esto por medio de la transferencia del calor del refrigerante dirigiéndolo hacia el ventilador y devolviéndolo enfriado.

El proceso anterior se logra gracias a que el radiador trasporta el refrigerante por medio de aletas metálicas delgadas las cuales ayudan a que el calor fluya al exterior. Cuando manejas con cierta velocidad, es el mismo viendo el que lo enfría, pero al estacionarte o conducir lentamente, el ventilador se encarga de soplar a través del radiador para sacar el aire caliente. En caso de no hacerlo, el motor se sobrecalentaría.

Las partes que componen un radiador son: tanque superior, inferior y laterales; estructura tubular, láminas o aletas disipadoras de calor, entrada y salida de refrigerante, tapón y juntas. También es importante señalar que existen distintos tipos de radiadores que se clasifican de acuerdo con la disposición de los tanques, el material del que fueron hechos o su estructura. Por ejemplo, hay radiadores de aluminio, bronce o cobre; transversales o descendentes; tubulares, de láminas de agua o panal.
Uno de los servicios que brindamos en Taller de Radiadores Guzmán es la reparación de esta importante pieza así que no dudes en llamarnos.